“La Casa da Quinta do Outeiro no fue un proyecto fácil. En arquitectura no hay proyectos fáciles. Aquí el problema no fue ni de la autarquía, ni de los ingenieros, ni del cliente, fue solo nuestro. De nuestra hesitación entre recuperar una casa agrícola, con cortes de animales en la planta baja, para construir un hotel. La alternativa era usar las piedras antiguas, material disponible y bueno, para construir una casa nueva.
Hesitamos, hicimos maquetas, avanzamos, volvimos atrás y decidimos por una construcción nueva, con las dichas piedras antiguas. Es que, pensándolo bien, estamos en el Séc. XXI.
El resultado quedó “justo”. Usamos la palabra “justo” que pertenece al campo de la ética, para no decir que quedó “bella”, que pertenece a la estética, y podrá parecer pretencioso. Quedó bien el interior, con muebles escogidos y diseñados por nosotros y fueron rematados algunos puntos de los espacios exteriores, que hicimos en el sitio, a escala natural.”
Porto, 03 de novembro de 2022
Eduardo Souto de Moura